yoga principiantes

La práctica del yoga puede cubrir expectativas diversas, como aliviar molestias físicas, o proporcionar un sistema excelente y completo de acondicionamiento físico. Para algunos se convierte en medio de relajación, descanso y equilibrio; para otros resulta una forma de desarrollar la mente y aumentar la capacidad de concentración. Hay quien hace del yoga un medio de aprovechar mejor su potencial. Pero, más allá de las necesidades específicas de cada practicante, el yoga se convierte en la vía hacia un conocimiento superior y hacia la realización del individuo.

Es muy aconsejable empezar tomando clases en grupo. Para ello encontrarás diversas orientaciones y, como ya lo explicamos, varios enfoques. Es necesario que observes y utilices tu criterio, toma en cuenta la preparación y experiencia de cada maestro, así como lo que ofrece su clase. Poco a poco te darás cuenta qué es lo que buscas y con quién te identificas mejor.

A lo largo del tiempo y con ayuda de tu maestro podrás desarrollar una práctica personal que te permita transformar aspectos físicos, emocionales y mentales en tu vida. Esta práctica, acorde a necesidades que varían en función de la edad y circunstancias de la vida, incluso de las estaciones del año, es un objetivo deseable.


 

A través de la clase en grupo puedes contar con el apoyo de la comunidad asidua, pero si personalizas las enseñanzas, descubrirás plenamente el yoga. Tu práctica personal te ayuda a entender quién eres y el papel que juegas en tu red de interrelaciones; se convierte en espacio vital para observar claramente y tomar decisiones en tu vida diaria, para contemplar la vida desde otros ángulos y tomar mejores decisiones.        

La combinación de clases en grupo y práctica personal te permitirá sintonizarte con tu propia fuente de sabiduría interna.  Para diseñar tu práctica personal es aconsejable solicitar sesiones individuales con el maestro que consideres indicado para ello.

El objetivo de la práctica lo determina cada persona; el yoga no nos pide creer en nada más en lo que experimentamos, por nosotros mismos.

 

Posturas y beneficios

Beneficios de la practica del hatha yoga:

El yoga no sólo es un método para la autorrealización y el mejoramiento personal, como es su objetivo principal; también es una medicina natural, ya que su variante Hatha, el denominado yoga físico, sirve para tratar y prevenir trastornos orgánicos, psicológicos y psicosomáticos, y para  aumentar la salud y la calidad de vida.
 
En Oriente, el yoga se practica como un modo de llegar al máximo grado de realización espiritual y llega a ser una auténtica forma y filosofía de vida que guía todos los actos, actitudes y pensamientos de la persona, pero también puede servir simplemente para combatir el estrés, mejorar la salud o aumentar el bienestar.
 
Este método beneficia la salud física, mental y emocional de distintas maneras. Por ejemplo, la conexión del yo con el entorno y el universo, y la experiencia de nuevos estados de conciencia a la que conduce la práctica del yoga, permite entender la vida desde un punto de vista más armónico, y ayuda a un mejor conocimiento de uno mismo.




Distintos estudios indican que las relajaciones y respiraciones yóguicas, aumentan la energía mental, la actitud positiva y reducen los niveles de estrés. También reequilibra las emociones y mejora la concentración y el rendimiento intelectual.

Las técnicas yóguicas se emplean combinadas, en yogoterapia, para prevenir, combatir o aliviar desde la anemia, la ansiedad, estrés y el asma, hasta los catarros crónicos, las cefaleas, la diabetes y el estreñimiento, pasando por la gastritis, la hipertensión, las adicciones, el lumbago, las varices, las enfermedades hepáticas, los gases intestinales y la indigestión.

Además, el Hatha yoga mejora la tolerancia al ejercicio, aumenta la vitalidad y flexibilidad física, así como la resistencia y fortaleza muscular, ósea y articular, mejora la oxigenación sanguínea, la función intestinal, la protección inmunológica, la actividad sexual, y el metabolismo de los lípidos y el colesterol.
 
Según los expertos, el primer paso para aprovechar el yoga consiste en asimilar el viejo adagio indio según el cual "más vale un gramo de práctica que toneladas de teoría".

El segundo paso consiste en poner a trabajar cuanto antes el cuerpo, la mente y la respiración, "porque el yoga es, sobre y ante todo, práctica".



Desde hace 25 años investigadores occidentales han estudiado experimentalmente el contenido de las prácticas del Yoga. Los resultados demuestran los siguientes hechos:

* Que los practicantes del Hatha-Yoga poseen mejor salud y resistencia física.
* Se adquiere gran dominio sobre las funciones fisiológicas.
* Los ejercicios producen notables efectos sobre el cuerpo, por lo que pueden aliviar o curar enfermedades de tipo funcional y orgánico.
* Que en la base de muchos modernos tratamientos médicos, están subyacentes los mismo principios del Yoga.
* Para aumentar la fortaleza, resistencia y agilidad del cuerpo.
* Como higiene preventiva de los trastornos hacia los que uno esté más predispuesto: estreñimiento, obesidad, digestiones defectuosas, insomnio, nerviosismo, etc.
* Para adquirir un mayor dominio sobre los propios impulsos y estados emocionales.
* Para estabilizar la mente y aumentar la capacidad de concentración.
* Para aprender a tranquilizarse interiormente, contrarrestando así un ritmo de vida demasiado tenso y agitado.
* Como excelente preparación para una más auténtica vida espiritual.
* Pone en acción determinados músculos, huesos y articulaciones de un modo diferente a como se utilizan en la vida corriente.
* Ejerce una acción mecánica sobre diversas vísceras y glándulas, estimulando su mejor funcionamiento gracias a la compresión o masaje efectuado de este modo natural.
* Favorece la actividad de determinados nervios y plexos nerviosos, lo cual produce, además de su efecto físico, una modificación de la sensibilidad interna en profundidad y amplitud.
* Por unos instantes modifica el curso de la circulación sanguínea de todo el cuerpo, dando por resultado una gran revitalización.


LA RESPIRACION COMPLETA O INTEGRAL

Nuestra respiración está íntimamente ligada a nuestra
mente: a nuestros sentimientos y nuestros pensamientos. La calidad de nuestra respiración refleja nuestro estado mental.

Es el mejor ejercicio de respiración que existe, puesto que sólo él permite utilizar todo el aparato respiratorio con el máximo rendimiento.

Los yoguis dan una gran importancia al hecho de respirar bien porque han observado que la persona que respira de un modo completo goza de mucha más salud, más energía y más equilibrio mental que las que lo hacen de un modo parcial. La respiración, en efecto, no sólo tiene un efecto directo sobre la vitalidad del cuerpo, sino que guarda también una estrecha relación con la energía psíquica y con el vigor mental.

Estos  ejercicios ,  “pranayamas”;  producen una rápida eliminación de todas las mucosidades adheridas en el aparato respiratorio. Refuerzan el sistema nervioso.



Permiten absorber gran cantidad de oxígeno. Tonifican la circulación y elevan el rendimiento metabólico. En el aspecto psíquico aumentan el dominio de sí mismo y la capacidad de concentrar la mente.

Antes de comenzar es necesario tener en cuenta algunas cuestiones básicas que hacen a la práctica en general.

Primero que nada, hay que tener en cuenta que esta serie puede ser realizada por personas de variada constitución física y con diversos grados de desarrollo físico y edades diversas, es por ello que que se requiere el uso del sentido común ante todo en relación a la propia constitución y límites del propio cuerpo, respetando ante todo las propias indicaciones de nuestro cuerpo. En caso de alguna afección física es necesario consultar a un médico sobre aquellas posturas o movimientos que deben restringirse (por ejemplo las personas con alta presión arterial no deben realizar en un principio las posturas invertidas, etc.).

Por otra parte se debe tener en cuenta que las posturas ejercen su efecto psico-físico desde el inicio mismo en la práctica del Yoga, por ello no hay que preocuparse en llegar a una postura "perfecta" en el sentido de la flexibilidad y fuerza necesaria. Siempre hay que ir avanzando progresiva y lentamente respetando los límites del cuerpo y nunca se debe forzar una postura.


 

El efecto profundo de cada postura se obtiene de la mantención estática de la misma. En un principio mantener solamente unos segundos, y con el tiempo y la práctica se puede ir extendiendo el mismo. El índice básico del tiempo a mantenter es "la comodidad en la postura", la postura o asana debe resultar cómoda y se debe poder respirar lenta y profundamente en la misma.

Otra pauta a tener en cuenta es la correcta actitud mental y la relajación en el asana. La mente debe estar perfectamente "presente" y consciente del cuerpo, de las sensaciones cenestésicas y de la respiración. Por otro lado debe haber una adecuada relajación en la postura, los únicos musculos que se tensan son los necesarios para mantenerla, estando todo el resto en perfecto relax.